Crochet, Ochentas y Trabajo Hecho a Mano en Las Colecciones de Matty Bovan

Una explosión de color salta en los ojos de Matty Bovan; las sombras rojas, rosas, azules y anaranjadas resaltan con el tono platinado que lleva en los parpados. El pelo aclarado con peróxido, deja caer un flequillo que le cubre media frente. Es diseñador, pero modela como profesional sus creaciones cada que puede, cruza los brazos mientras ve fijamente a la cámara. Tiene un lunar debajo del ojo derecho que algunas veces le gusta resaltar con delineador negro, juega con el maquillaje como lo hace con las telas de cada uno de sus diseños.

Graduado del Central Saint Martins en Londres, Matty Bovan recibió un LVMH Graduate Prize en 2015 que le dio la oportunidad de trabajar con el equipo de Louis Vuitton por un año. El estilo del diseñador se define por la excentricidad de los colores neón, el uso de telas satinadas y el crochet. La creatividad rodeo su casa desde la infancia, cuenta que su mamá pintaba tela y la teñía en la lavadora, también pintaba corazones con aerosol dorado para colgarlos en la pared.

Bovan ama las manualidades y por ende imprime su trabajo manual en las colecciones, algunas en tela de punto. También colecciona juguetes, baratijas o textiles para decorar sus creaciones y algunos medios piensan que tiene un estilo crafty. La colección S/S17 titulada ”OH MYTH”, deja ver piezas inspiradas en los ochentas: Medias de red, arracadas gigantes, telas transparentes, brillos y colores fluorescentes.

Matty encuentra inspiración en pequeñas tiendas vintage de Londres, donde también obtiene objetos para rediseñar los accesorios de sus colecciones. Las bolsas Coach no pueden salir en la pasarela sin antes aplicarles joyería, bordados o parches, todo hecho con las manos del diseñador londinense. Bovan combina el diseño de modas y el arte del trabajo hecho a mano: ”Aún me gusta usar telas y materiales baratos porque te da más libertad, es económico y no hay preocupación por ir más allá del presupuesto”.

La imaginación de Matty Bovan ha llamado la atención de marcas como Marc Jacobs y MiuMiu, con quienes ha trabajado para rediseñar los modelos clásicos y agregarles la excentricidad del propio diseñador. Matty piensa que ser creativo en 2015 es todo un reto, pues la industria comercial cada vez demanda más talento: “El desafío de ser creativo y ganar dinero es una locura, creo que la gente encontrará otra forma, porque cuando las cosas se ponen difíciles, tienes que ser ingenioso.”

Puedes ver más de su trabajo en su sitio web e Instagram.