Diario Nrmal: Holy Wave

Sin duda, uno de los grupos más esperados y mejor consolidados para el Festival Nrmal 2017 es Holy Wave. Cinco lanzamientos en un lapso de cinco años, no se necesita más para entender el todo del concepto detrás de la música del grupo texano. Cada año nos han traído un nuevo trabajo con base en distintos géneros musicales, que si bien no están dentro del mismo espectro de manera convencional, ellos han logrado hacer un collage sonoro que abarca desde el shoegaze hasta el surf rock.

Al ser un grupo musical tan extrañamente variado que por momentos puede sonar como The Beatles en el ’67 o como Yo La Tengo, es difícil encontrar una manera de realizar un acercamiento a su música sin perdernos en el intento y así darnos una idea de qué es lo que puede sonar en el Nrmal.

Para entender un poco mejor la breve trayectoria de Holy Wave es importante darnos cuenta de que en sus primeros lanzamientos (Evil Hits, Relax) su música era una oda al noise, surf y a la psicodelia desértica con un tinte de “spooky rock” texano, con ritmos bastante marcados y melodías que se pierden en el oído de quien lo escucha, por ejemplo:

Posteriormente, en el lanzamiento de Freaks of Nurture, podemos escuchar que le bajaron un poco al volumen, y las melodías en la guitarra pasaron a primer plano, donde las capas sonoras se volvieron más accesibles para todos, metiendo unos cuantos pincelazos de shoegaze y un poquito dreampop, perdiendo ese sonido de carretera hacia el oeste americano pero ganando el sonido de melodías más iluminadas por rayos de sol, más o menos así:

Sin embargo, existe un EP que logra fusionar lo mejor de ambos estilos para poder partir de ahí hacia el que más nos guste: The Evil Has Landed Pt. II (Reverberation Appreciation Society, 2015). He aquí la reseña:

“Suenos”: el teclado con el que abre el disco nos hace pensar que en vez de estar escuchando un nuevo EP, es más bien otro track de sus discos anteriores, pero al entrar los demás instrumentos y la voz espectral, podemos entender la personalidad romántica de la canción cuya melodía y letra se repite hasta el final de la misma. Es una pieza que cuanto más se le escucha, más agrada.

“Hood Dreams”: su ritmo no tiene descanso, y al mismo tiempo es psicodelia en uno de sus estados más puros. La canción tiene cambios de tempo repentinos pero sin perder la melodía en forma de arpegio hasta llegar a la sección final de la canción en el que tras un par de variaciones en el bajo y guitarra podemos escuchar como aumenta la tensión para bajarnos de la nube de un momento a otro hasta terminar.

“Tommy Says”: comenzamos con el sonido de una guitarra temblorosa por el efecto de trémolo y un beat lento que hace preguntar si toda la canción va a ser igual. La letra, aunque es difícil de apreciar por la cantidad de capas y efectos en que se esconde la voz, nos describen un viaje hacia el interior de la propia mente que poco a poco nos llevan a un momento de clímax (bastante relajado) en el puente musical. La verdad, la mejor parte de la canción es ese instante en el que tras la intensidad nos devuelve a la tranquilidad de los primeros versos.

“Son of Sound 2”: Es la continuación directa de “Son of Sound”, perteneciente a su álbum Relax. Fue buena idea poner una canción con un ritmo un poco más acelerado después de “Tommy Says.” Ésta nos regresa del viaje y nos permite disfrutarla al ser un ejemplo de rock sin muchas complejidades, con un ritmo de bajo pegajoso tipo rock & roll, con unos cuantos cambios por aquí y por allá, haciendo énfasis de nuevo en la melodía del teclado para que al final la melodía aumente de velocidad, mientras los instrumentos van desapareciendo por partes hasta hacer un fade out con la melodía principal. Es difícil no disfrutar del bajo de esta canción.

“Lady Madonna’s Operation”: la parte más pesada, y quizás más trabajada del álbum. Aquí la guitarra deja de ser melodía y pasa a golpear como una percusión, el bajo pasa de ser una simple repetición pegajosa a crear riffs más complejos. La canción parece cambiar de personalidad varias veces. En verdad es una canción bastante más complicada que las anteriores. Podemos escuchar distintos detalles como solos de guitarra con fuzz que suenan de fondo y teclados repentinos como una improvisación exagerada.

“Our Pigs Only Have One Bad Day”: al escuchar el feedback de los amplificadores de la guitarra y el golpeteo de la guitarra al inicio de este track, nos hace creer que es otra pieza heavy pero nada más alejado de la realidad. Es una canción con un vibe bastante retro, con voces totalmente distintas a las que el EP nos acostumbró. La guitarra pasa a ser la líder de la canción y tras una serie de repeticiones en los versos llegamos a un puente hecho de feedbacks (la verdad es un detallazo) que le dan ese toque de modernidad a una canción bastante simple para cerrar el álbum y preguntarnos: ¿ya no hay más?

Cualquiera con 25 minutos libres en su día y que busque adentrarse dentro de la psicodelia y el noise podrá hacer buen uso de este EP, que si bien tampoco es una obra maestra, los expertos en el género y los más principiantes obtendrán un rato agradable con canciones fáciles de escuchar y con ritmos lo suficientemente catchy para repetir las canciones más de una vez.

Con este lanzamiento, en su momento Holy Wave nos dejó claro de dónde venían y hacia dónde van, haciendo una fusión entre distintos géneros de una manera tan orgánica que pareciera un solo género musical nuevo. A partir de aquí, tú decides si quieres escuchar sus trabajos más antiguos y pesados, o lo más nuevo y alegre, y no te preocupes, seguramente este 11-12 de marzo en el Nrmal 2017 van a tocar un poco de todo.

Éste es el Facebook de la banda para que puedas ver sus próximas presentaciones, y su Bandcamp, donde podrás escuchar sus demás trabajos. Para encontrar más información sobre el Festival Nrmal 2017 puedes mirar su Facebook, Twitter y página oficial.