La Complejidad de La Mujer y El Surrealismo de La Vida en ‘Elle’ de Paul Verhoeven

Elle es el tipo de película que a partir de los primeros cinco segundos, no puedes dejar de verla. Llena de imágenes impactantes, situaciones extrañas e incomprensibles al igual que una historia de intriga. Del director Paul Verhoeven, es fácilmente una de las mejores del año. Ha sido colocada entre los primeros lugares de la mayoría de las listas de críticos y de diversas revistas importantes. Todos han llegado a la misma conclusión: Elle es una película impactante, impredecible y busca con todos sus elementos, el provocar al público.

La historia nos presenta una mujer francesa llamada Michèle, quien es víctima de violación por un hombre enmascarado que entra a su casa. Esta mujer es protagonizada por Isabelle Huppert, quien también actúa en otra aclamada película de este año, Things to Come. Tras el incidente, ella esconde todos los rastros de lo sucedido e ignora la situación, luego la vemos al siguiente día yendo a trabajar como si nada hubiera ocurrido. Gran parte de la película muestra su vida cotidiana, la relación que tiene con su hijo fracasado y a punto de casarse con una mujer que clasifica como “psicópata”, su extraña relación con su ex-marido, la constante aparición de su padre en la televisión, ya que fue uno de los asesinos en serie más famosos de Francia, entre otras cosas. La historia, adaptada de la novela titulada “Oh..” de Philippe Djian, es una constante yuxtaposición de situaciones incómodas pero extremadamente reales que nos hacen cuestionar qué es en realidad lo que estamos viendo y a dónde se quiere llegar con eso.

Una película difícil de clasificar. A simple vista, su trama indica que es una cinta de drama, algunos inclusive la han catalogado como una “rape revenge thriller”, pero al verla desenvolverse, ésta se convierte también en una comedia negra, llena de sarcasmo y momentos inesperados. Mucho de la historia que explora también el privilegio de la clase alta nos recuerda a Luis Buñuel en La Edad de Oro, y El Ángel Exterminador, ya que más allá de los temas, hay momentos que podríamos considerar surrealistas por su similitud con un sueño y situaciones que no podemos ni imaginar. El mismo Verhoeven ha dicho al hablar de la película que: “La vida no tiene género”, demostrando que las complejas situaciones por las que pasan los personajes no es más que un intento de emular lo real.

Parte interesante de la cinta es la construcción del personaje de Elle. La gran mayoría de la película la observamos de cerca, la cámara siguiéndola en todo momento, como si fuera un acosador. Se intentan mostrar sus emociones, sus deseos y sus sueños. Es una mujer compleja, es la anti-víctima perfecta construida por estereotipos negativos de la mujer ante los ojos de la misoginia; la mujer que es jefa mandona, la mujer que se acuesta con el esposo de su mejor amiga, la mujer que seduce al hombre serio e intelectual, la mujer madre que va en contra de las decisiones de su hijo y unos cuantos más.

Elle es una gran cinta, algo diferente a lo que conocemos de Paul Verhoeven (Robocop, Total Recall), pero que termina siendo nuevo y bueno. La manera en la que se cuenta la historia causa que el público se sumerja completamente en el psique de los personajes y se enfoquen en tratar de descifrarlos. Si bien el tema sobre la violación es lo que introduce la historia, y el tratar de descifrar quién fue el hombre que lo hizo son parte relevante de la trama, no es lo único importante ni el eje central de la película. La visión de Verhoeven va más allá que la percepción de víctima que muchas veces se le adjudica a la mujer sin pensarlo dos veces.