Entrevista a: Camila Moreno

Muchos han asociado lo femenino con la fragilidad y lo débil, sin embargo artistas como Camila Moreno, muestran que más allá de esto, es posible ver fuerza, violencia y  potencia en la figura de la mujer, al igual que en la naturaleza. En cada una de las presentaciones de Camila, artista chilena, es posible ver y sentir parte de esa fuerza que no sólo nos confronta sino que, más aún, nos abraza.

Es imposible dejar de mirar a Camila en cada una de sus presentaciones, se apropia del escenario y logra hacer al público parte de la música y de su voz, por lo que la experiencia de escucharla al lado de su banda sobre un escenario es otra forma de conocer y acercarse a su música. Con tres discos de estudio; AlmismotiempoPanal, y Mala Madrey próxima a la presentación de un disco en vivo, Pangea, tuvimos la oportunidad de platicar con Camila después de sus presentaciones en México.

Tu sonido está cargado de potencia y movimiento, ¿cómo lo definirías en tres palabras?

Intensidad, arrollador y dulce.

¿De qué forma crees que cambió el sonido de tus primeros discos a Mala Madre, donde te involucraste en todos los aspectos del disco, desde la producción hasta el arte?

Yo creo que el primer gran cambio de sonido vino con Panal, el segundo disco, donde existe una conciencia mayor de cómo quiero sonar y hay una conciencia mayor también en el arte, en la estética sonora, el concepto. En Mala Madre hay una profundización mayor en el concepto, simplemente por una cosa de maduración, de edad. De Panal en adelante hay un sello súper claro y consistente, en Mala Madre ya hay un universo conceptual bien acabado.

¿Tienes planeado un nuevo disco de estudio, has pensado en colaborar con alguien en la producción del mismo?

La verdad no, estoy en una etapa de composición, de reunir ideas que tengo grabadas  por ahí, es un proceso muy incipiente, no sé si sea para transformarlo en un disco. No estoy pensando en eso todavía.

¿Qué te motivó a sacar un disco en vivo, y revisitar tus propias canciones?

Finalmente, tiene que ver con retratar el proceso que tenemos como banda, que no está registrado en ninguna parte y es algo que merece. Mucha gente me decía que la experiencia del disco es muy diferente a escucharlo en vivo, entonces tomaba todo el sentido hacer el registro de esto, de lo que está pasando.

Pangea, tu álbum en vivo, nos remite a la unión, ¿de qué forma se muestra ésta con todas las personas con las que colaboras?

Pangea es un colectivo de personas que se reúne al rededor del proyecto Camila Moreno y lo transforman en algo nuevo. En el disco se puede ver como se han hecho revisiones de canciones y cómo suena la banda en vivo, además de eso, está la película que estamos armando, dónde se podrá ver la escenografía, la interacción con el público, el backstage, la dinámica de la banda.

Has mencionado en varias ocasiones que te interesa mostrar esa fuerza violenta que está implícita en lo femenino, ¿de qué forma ésta te inspira a seguir creado?

Esa es la fuerza que siempre me ha inspirado, ahora simplemente le puse nombre. Antes, simplemente era algo mágico. Esa fuerza supongo que es lo que me ha movilizado y es lo que tiene sabor para mí en la vida.

¿De qué manera crees que puedes involucrar a otros en temas políticos o que te preocupan, al mencionarlos sobre el escenario?

Yo creo que lo político es bastante explícito en mi música, Mala Madre es un disco sumamente político, lo que pasa es que no existe de forma literal. Yo creo que es imposible que uno no cree haciendo política, aunque uno no quiera. Incluso al no estar haciendo política lo estás haciendo. Venir al supermercado o ir a la feria o al tianguis es un acto político. Y creo que es no es distinto, no dista de la vida privada, de la vida emocional, lo que pasa en el mundo de afuera también me pasa a mí.

Nombrarlo en el escenario es lo mínimo que uno puede hacer teniendo estas herramientas. Yo creo que la música es un arma, siempre va a serlo, y si uno tiene la posibilidad de agarrar un micrófono es mejor hablar que no hablar.

Además tienes un podcast, ¿de dónde surgió la idea de tener Diario Nocturno?

La gente de Gladys Palmera de España me ofreció hacer un programa de radio y me dieron absoluta libertad. Accedí por eso, porque fueron muy abiertos y lo hice de las voces femeninas latinoamericanas porque creí que había mucho de que hablar ahí, había mucho potencial y había un universo un poco inexplorado, sobre todo a nivel discursivo. Eso fue lo que me puse a investigar en Diario Nocturno, no a qué edad empezaron a tocar la guitarra y esas cosas, sino entender las motivaciones más personales para hacer música y también para existir.

Estás planeando una segunda temporada, ¿esperas seguir con la misma línea?

Mañana empiezo a grabar la segunda temporada, voy a seguir con esta línea pero un poco más amplia, voy a entrevistar no sólo mujeres en la música latinoamericana, sino mujeres de distintas disciplinas: artistas visuales, cineastas, poetas, científicas, mujeres que son curanderas, chamanas. Voy a indagar un poco más allá en el tema, pero no sólo musical.

¿A qué personaje, sin importa si es imaginario, vivo o muerto, te gustaría invitar a tu programa?

¡Uy! A  la Violeta Parra de todas maneras, a la Frida Kahlo, a Janis Joplin.

También has mencionado qué desde hace tiempo te interesan los cómics, ¿cuáles estás leyendo en este momento?

Sí, hace varios años ya que colecciono cómics, desde la adolescencia, la verdad. Tengo varios cómics que estoy leyendo, que los tengo ahí sin terminar, pero que voy leyendo un poco. Esto leyendo La Fiebre de Vrbicande de Peeeters y Schuiten y La Douce que también es de Schuiten. Y deje a medio leer Los Borgia de Jodorowsky.

Escuché que tu esposo es micólogo y gracias a esto te has interesado mucho por  los hongos, si tu música fuera un hongo, ¿cuál sería?

Sí, él me ha enseñado mucho de los hongos y he hablado mucho  de ellos en el programa. Sería un Psilocybe Cubensis porque es un hongo alucinógeno que he tomado varias veces y me gusta mucho.

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Fotos por: Guillermo Legorreta.