Meet The Bacon: María Luque

Mundos llenos de detalles y colores, Matisse, Cézanne o Picasso tomando una siesta y comiendo sandwiches, pequeños espacios que nos gustaría habitar aunque sea por un momento. Esto es sólo una pequeña parte de lo que María Luque presenta en sus dibujos, los cuales parecen una extensión más luminosa y acogedora de un museo, a grado tal, que se convierte en un hogar.

Alejada de una formación de diseño o diseño gráfico y más cercana a las bellas artes, María ha logrado mostrar en sus ilustraciones otra cara de los museos y del arte, al mismo tiempo que se ha convertido en una de las principales exponentes de la ilustración y el cómic en su país. Hace poco salió la edición de su libro La Mano del Pintor, y gracias a la iniciativa de PictolineGlobal Residency, la ilustradora argentina visitó nuestro país y tuvimos la oportunidad de platicar con ella.

¿Por qué decidiste estudiar arte?

Porque no me gusta mucho el diseño, nunca me llamó la intención. Siempre estuve más interesada por el dibujo, la pintura, la historia del arte. El diseño mismo ahora no me gusta mucho, no hago nada de diseño, no puedo hacer nada en la compu. Sólo dibujo. La gente piensa que porque alguien es ilustrador es necesariamente diseñador, y la verdad que no. No tengo nada que ver con el diseño.

Como mencionaste, siempre te ha interesado la historia del arte y esto en parte se refleja en tu obra, debido a que los museos son una constante, ¿Qué es lo que más te interesa de estos lugares?

Me gusta mucho que en un solo lugar reunido hayan tantas obras, me gusta saber que hay un montón de otras cosas que no estamos viendo; por lo general, el acervo de un museo suele ser tres veces más de lo que uno ve en las salas o lo que está exhibido. Me gusta pensar que todo eso está por ahí escondido. Me gustan también porque son lugares tranquilos, a donde puedo ir a dibujar, salir a tomar un cafesito después… encuentro que tienen todo a favor.

Si pudieras vivir en un museo, ¿En cuál sería?

Que difícil… bueno, uno de mis preferidos es el Pompidou, porque tiene una de las obras de Matisse que más me gustan y creo que pondría la cama ahí a lado, mis veladores, para sentarme ahí a mirar la pintura antes de quedarme dormida.

Participaste en un proyecto en Argentina llamado Museo Mutante, en dónde, a lado de otros ilustradores, elaboraban afiches relacionados con el museo y su acervo. ¿Qué habría en tu propio Museo Mutante?

Me gustaría que hubiera diseños textiles andinos a lado de pinturas del S. XIX y cómics de mis amigos, una mesa con fanzines… me gustaría que todo eso pudiera convivir.

En tu obra también muy importante lo íntimo, te dibujas a ti misma en tu cama o a los artistas que admiras tomando una siesta en el sillón, ¿Por qué resulta importante retratar estos momentos?

Me parecen momentos súper simples que muchas veces pasan desapercibidos pero que tienen algo muy hermoso. Como esa montaña de ropa que siempre, o la menos alguna vez, tenemos en nuestras habitaciones; si te ponés a mirarla con un poco de cariño también puede ser algo hermoso o las cosas que tenés colgadas en la pared, o las que te inventás; a mí muchas veces me preguntan “¿pero cuántos gatos tenés?”, como si yo tuviera todos los gatos que dibujo y no tengo ninguno. Muchas veces las cosas que aparecen son cosas que me gustaría que existieran, ni tengo toda la ropa que dibujo y que me encantaría tener, pero es una manera de hacerlas reales.

La intimidad también se refleja en otros de tus proyectos, como en #BibliotecasDibujadas¿Cómo surgió éste?

Obviamente me daba mucha curiosidad, me encanta conocer la vida de los demás, conocer cómo son sus espacios. El proyecto empezó una tarde en la casa de una amiga, no sabía qué hacer y dibujé su biblioteca. Después me di cuenta de que era una buena manera para acercarme a gente que quería conocer un poco más. Específicamente, el proyecto continúo porque a mí me gustaba un chico y yo quería tener una excusa para escribirle y acercarme a él. “Mirá yo tengo este proyecto”, le escribí como si fuera algo reserio, armé una encuesta en Google con un montón de preguntas para parecer más profesional. “Mirá, yo estoy haciendo esto y necesito que me mandes foto de tu biblioteca, ¡ah! y después el original se lo regaló al dueño, entonces nos podemos encontrar…”, fue una especie de excusa para acercarme a él.

¿Cómo es tu proceso creativo?

Depende mucho la ocasión, hay veces que no tengo idea de nada, necesito dibujar pero no sé qué; dibujo lo que haya en frente, dibujo a vos, la mesa, algo que me hayan contado, otras veces tienen más que ver con algo que me esté pasando y no sé cómo resolver, algo que quiero lo dibujo para que se cumpla. Como que depende mucho  del momento.

¿Escuchas música mientras trabajas?

Cuando estoy en mi casa sí, cuando estoy en un bar escucho lo que hablan. Además de música me gusta mucho escuchar entrevistas, escucho entrevistas a quien sea, no me importa si es a deportistas, a músicos, a artistas, a lo que sea. Me gusta mucho dibujar y sentir que a la vez también estoy conociendo a alguien.

¿Tienes algún podcast favorito?

Sí, La Polola, ¿lo conocés? Es un podcast chileno que hacen Sol Díaz y Marcela Trujillo sobre cómic femenino, tienen un montón de capítulos ya, además es súper relajado y ellas no tienen miedo de hablar de nada, dicen todo lo que piensan y tienen invitados increíbles.

Dibujar también se ha convertido en una forma de conocer gente, parte de ello se refleja en tu proyecto Merienda Dibujo, en donde invitabas a algún amigo o gente que admiras a dibujar a tu casa y tomar un café, ¿Qué es lo que más disfrutas de dibujar con otros?

Lo que más más me gusta es que dibujo mejor que cuando estoy sola, es medio tonto, a lo mejor suena medio raro, pero cuando estoy sola y concentrada el dibujo queda más rígido, estoy más atenta a cada movimiento, lo pienso más, como que tengo más tiempo para tomar decisiones. Cuando estoy con gente estoy charlando y me voy dando cuenta de que el dibujo avanza y se mezcla en el dibujo un poco de lo que charlamos, lo que hay en el bar, todo eso, siento, se nota mucho en el resultado del dibujo. Los dibujos que más me gustan son los que hago cuando estoy con gente y además lo mejor es el momento que pasás con los demás, los vínculos que se generan, los proyectos que pueden salir de eso… tiene todo a favor.

Si tu trabajo fuera una merienda, ¿qué sería?

Café con leche y medias lunas.

¿Por qué decidir a dibujar cómics?

No sé, fue algo que de golpe pasó. Siempre me gustaba a mí aparecer en mis dibujos y hubo un momento en el que además de aparecer también quería decir algo… no sé la verdad como fue. Sí creo que fue la necesidad de contar historias un poco más complejas que no podía resolver en un solo dibujo.

Muchos de tus fanzines y cómics surgen de historias personales que son chistosas, lindas y un poco hasta vergonzosas, como El Museo de La Gente que Se Quiso Por Correo, ¿Cuál es la importancia de contar estas “historias losers”?

Porque le pasan a todo el mundo (risas). Me parece que tal vez es más divertido saber esas cosas que una historia perfecta dónde no hay nada fuera de lugar, sería bastante aburrido.

¿Crees que es importante seguir editando libros físicos, aún cuando tu trabajo como ilustradora pueda tener mayor alcance a través de Internet?

Tiene algo el papel que no se encuentra en la pantalla, me parece que hay algo también en el poder tenerlo sobre una mesa, ir pasando las páginas, que se te caiga un pedazo de papa arriba y manche la hoja, no sé, cualquiera de esas cosas me parece que es un gesto imposible de remplazar. Las imágenes es  lindo poder verlas en papel, porque tienen un encanto que la pantalla no va a tener nunca.

Mencionas esto de que se manchen las hojas y poder hojear el libro, en este sentido para ti también es importante la apropiación, tanto de los espacios como de la obra de otros artistas. Si pudieras hacer una intervención o apropiarte de forma material, como la mancha en el libro, de alguna obra que te guste, ¿cuál sería?

Ay no sé, una de mis favoritas es el “Desayuno Sobre la Hierba” de Manet, sería pintar una hojita de un árbol sin que se note mucho, uno de esos árboles que están bien en el fondo.

¿Cuáles son los últimos libros que leíste?

El Peregrino de J.A. Baker, que lo publicó la misma editorial que a mí. Sigilo, que es sobre un observador de halcones. Es un libro increíble porque uno puede un poco ponerse en el lugar de él, que se pasó años y años persiguiendo halcones, atento a cada movimiento. El libro te deja en ese estado de calma que es muy difícil de lograr hoy en día que todo es mucho más vertiginoso. Me acuerdo de él y me siento en calma.

Otro que leí hace poco es Conversaciones con Cezanne, es un montón de documentos reunidos y cartas de amigos, artistas, curadores que eran cercanos a él. Siempre me encanta saber de la vida de los artistas que admiro, me encanta verlos a ellos, conocer un poco más sus vidas, cómo eran en sus rutinas, es una buena manera de aproximarse a ellos con otros ojos. Ahora estoy leyendo otro de sobre la vida de un artista argentino, Xul Solar, y también es genial poder saber cosas de su vida, como cuando se fue a París para estar más cerca de los museos, a él le encantaban los museos también, saber que todos los días se levantaba para pasar horas ahí.

Esta es la segunda vez que vienes a México, la primera vez fue en la edición 2015 de Gran Salón,  entonces has podido visitar y conocer algunas cosas, ¿Cuál es tu comida y lugar favoritos de México?

Comida supongo que los tacos, son muy deliciosos, nunca probé uno que no me gustara. Un lugar que me gusta mucho, al que fui la primera vez que vine, es ese museo rarísimo de Diego Rivera, que es como una pirámide (Museo Anahuacalli). No tenía idea de a dónde iba, no sabía nada y me sorprendió por completo ver ese lugar rarísimo, ese edificio tan raro de piedra negra.

Esta vez no he podido salir mucho aún pero estuve en las pirámides y fue alucinante también, aunque fui en domingo y había mucha gente. Me habría gustado caminar por ahí más libre.

¿Qué opinas de iniciativas como la Global Residency de Pictoline?

Me parece genial que un montón de gente de procedencia tan diversa tenga la oportunidad de venir a pasar acá un tiempo y compartir con el equipo de Pictoline y conocer su forma de trabajo, el intercambio es siempre interesante y me da la impresión que es bueno para los que venimos y también será  para ellos; tener alguien nuevo en la oficina una semanita está bueno.

En un mundo lleno de noticias, ¿cómo te mantienes informada?

Pues yo soy un desastre, no miro nunca nada, bueno, un poco sí. Más que nada miro Twitter y me informo con lo que demás opinan de lo que ya leyeron en los diarios, pero en general no me gusta mucho ver los diarios. Sí estoy atenta a las cosas que pasan pero la verdad no le dedico mucho tiempo.

Las personas quieren todo al instante, ¿esto de qué manera influye/afecta al arte/ilustración?

Me parece que esa cuestión es con la vida en general, últimamente los tiempos de espera de cualquier cosa, desde cruzar una calle, esperar la respuesta de un mail o ver un dibujo, quedarte a admirar un rato que detalles hay. Me da la impresión de que la información corre de una manera más fugaz, a mí no me afecta en ese sentido, a mí me encanta llenar mi dibujo de detalles y si quien lo mira no tiene tiempo para detenerse eso ya no lo puedo controlar, depende de cada uno el tiempo que se da para disfrutar de las cosas.

Creadores mexicanos favoritos:

Alejandro Magallanes es un genio total, me encanta su trabajo y lo sigo un montón. No sé si cuenta como argentino/mexicano, pero Alderete, me encanta lo que hace. Ellos dos sobre todo, y Frida que está un poco más lejana en el tiempo, pero también me encanta, siempre vuelvo a su obra porque es hermosa.

¿Qué te llevas de Pictoline y qué les dejas?

Que difícil, no sé un poco me llevo más eso de trabajar en dupla que no estoy muy acostumbrada. La dinámica que ellos tienen, son muchas personas que van trabajando juntas todo el tiempo y es algo que hace mucho que no hacía y me parece súper divertido. A lo mejor me asombra un poco como están tan atentos a todo lo que está pasando, nombran desde músicos hasta cosas que yo no tengo idea que existen. Me siento un poco como si fuera una abuela cuando los jóvenes están como “dale, ¿qué no conocés esto?”, y yo no conozco nada de lo que hablan. Me asombra su capacidad de retener información y lo atentos que están a cada detalle.

Que les dejó yo, no sé, igual ellos lo pueden responder, aunque el otro día se cortó la luz y todos pegaron el grito porque estaban en sus computadoras y yo era la única que ni me entere y todos como “Mira, María no tiene ningún problema”, a lo mejor está bueno que en medio de las computadoras se escuche un poco el ruido de lápices eso puede ser algo que les deje.

Si quieren conocer más el trabajo de María Luque pueden seguirla en Instagram, Facebook o Twitter. Y pueden leer las entrevista a los demás invitados del Global Residency, aquí.