Meet The Bacon: Tim Peacock

Tim Peacock es un ilustrador originario de Guadalajara y residente en Brooklyn, Nueva York. Tim trabaja como freelancer y sus clientes van desde el New York Times y  The Wall Street Journal hasta BuzzFeed. Sus ilustraciones se basan en la vida cotidiana de las personas y como interactúan -o no- con su entorno. Siempre lleno de humor, Tim Peacock combina lo mejor de la acuarela y la ilustración digital, trabajando usualmente con una paleta de colores limitada y característica de su estilo.

Y es él, quien inaugura la segunda edición del Global Residency de Pictoline, nos fuimos de paseo con él, y entre cómics europeos, social media y tacos de $5, checa lo que nos platicó.

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar con acuarela?

Uso la acuarela sólo para sombrear, aunque últimamente he estado experimentando trabajar todo con acuarela. Me gusta que es un proceso muy espontáneo, no tienes por completo el control de qué es los que va a suceder. Es un proceso muy  rápido y eso lo considero bastante cómodo. Tiene una textura que no se puede duplicar en la computadora.

¿Cuáles son tus cómics favoritos?

Siempre está cambiando, todo el tiempo descubro cosas nuevas. También me pasa que no me da tiempo de leer los cómics que quiero. Uno de mis artistas favoritos es Tanino Liberatore, un historietista italiano. Me gustan mucho los cómics europeos y el manga. No soy tan fan de los súper héroes de Marvel ni de sus historietas pero todo lo que hacía Jack Kirby estaba bien cool. También me gusta mucho Christophe Blain, un autor francés. Todos sus libros me encantan, pero mi preferido es Isaac El Pirata.

¿Cuándo empezaste a trabajar en Pleaser Palace?

Ese cómic lo comencé en mi primer año en Nueva York. Hay un festival de cómics en Toronto llamado TCAF (The Toronto Comic Arts Festival), es uno de mis eventos favoritos y yo iba a viajar ahí para ver, conocer gente y comprar libros, quería tener un cómic listo para darle a la gente cuando me presentara o a los amigos que hiciera. En una semana lo escribí y lo ilustré. Los imprimí en mi casa y los fui armando en el camión camino al evento. Me gustó lo suficiente como para continuarlo y hace un año saqué el segundo número. Y lo chistoso es que aunque haya empezado rápido, me ha tomado muchísimo tiempo continuar el resto de la historia. Una de las razones es porque soy un poco flojo, la verdad. Y sé que no es una historia súper buena; he dibujado toda mi vida pero como escritor… No lo estudié, no soy el mejor así que he estado tratando de cambiar eso, lo cual ha sido complicado para mi. Ahorita estoy terminando el tercer tomo y espero tener una cuarta para poder juntarlos todos y ponerlos en un libro.

¿Y es el fin definitivo de Pleaser Palace?

Yo creo que sí, porque ya estoy harto,  ya quiero hacer otra cosa; tengo otros proyectos de cómic que estoy trabajando a a vez. La cosa con cómics es que toma muchísimo tiempo hacerlos, desde escribir bien la historia a dibujar cada cuadro.

¿Cuál fue tu parte preferida de ilustrar los sueños de niños cubanos?

Lo que me gustó más era que se nota que los sueños son muy inocentes, que no tienen ningún sentido pero me imagino perfectamente al niño escribiéndolos. Me encantó el poder traducirlos a mi estilo  y a mi imagen de las cosas. Nunca había trabajado en un proyecto con el formato parecido a un acordeón gigante, fue muy emocionante verlo ya terminado, tenerlo en físico y poder abrirlo.

Hemos notado que todas tus comisiones tienen que ver con la interacción del ser humano con el social media y el cómo se desenvuelve en nuestra cotidianidad, ¿hay algo de tu propio pensamiento ahí?

Es interesante que no noten porque no tengo el control de lo que me piden, pero creo que mi trabajo sí se adapta fácilmente a esos temas. Y no trato que mis ilustraciones sean críticas o de protesta de la situación social en el mundo, sin embargo, personalmente hablando creo que sí es algo muy raro la inmediatez con la que nos podemos enterar de las cosas, tiene muchos beneficios; una de las desventajas es que a la gente ya no le importa nada porque sabe que siempre habrá cosas nuevas. Una imagen vale cada vez menos.

La personas quieren todo al instante, ¿esto de qué manera influye/afecta al arte/ilustración?

Trato de no pensarlo mientras estoy dibujando, tener social media me ha ayudado a encontrar trabajo, tener fans o conectar con gente que tiene intereses similares a los míos; pero también me da más urgencia de seguir creando de una manera más rápida y con una calidad con la que me sienta orgulloso de enseñarlo en redes. Al final del día, si dejo de disfrutar el proceso de ilustrar por apresurarme a subirlo o a entregarlo, no tiene caso hacerlo.

¿Cuáles son tu top de cosas para ilustrar?

Me gusta mucho dibujar a la gente, especialmente gente pequeña, llena de dinamismo. No creo que mi trabajo tenga algún tema en específico, pero cuando estoy haciendo un nuevo dibujo siempre estoy pensando que alguien lo vea, conecte y le provoque alguna emoción, aunque no signifique nada.

¿A qué sabe tu trabajo?

Creo que sabe regaliz negro, no sé exactamente bien por qué, pero a regaliz negro.

¿Y por qué no el rojo si ese es un color que abunda en tu trabajo?

Buen punto (Risas), no lo pensé bien. ¿Es muy tarde para cambiar mi respuesta? Casi siempre cuando trabajo y estoy cambiando los colores para ver cuales funcionan, el que me agrada más invariablemente es el rojo, seguido del azul y el morado. Lo que sí siempre trato es tener una paleta limitada, dos o tres colores máximo. Creo que con eso muchas veces puede ser mucho más efectivo.

¿Qué opinas de iniciativas como la Global Residency de Pictoline?

Es bien interesante lo que están haciendo en Pictoline, no he escuchado de lugares o páginas que estén haciendo algo similar en otros países, no que yo sepa por lo menos. Cuando me invitaron estaba listo para venir, porque es un beneficio mutuo. Ellos tienen a alguien nuevo cada mes y así se refresca el feed de sus lectores. Pese a que todos venimos de un ambiente parecido en la ilustración, todos tenemos métodos y procesos diferentes para trabajar, podemos mostrarles una ventana a nuestro modo de trabajo y enseñarles un que otra cosa; yo he crecido como artista y como profesional al verlos trabajar y al estar ahí. No se siente como trabajo, se sienten como vacaciones. Venir a México, disfrutar la comida y el clima ha sido maravilloso.

¿Cuál ha sido tu platillo favorito?

Los tacos de la calle, los de $5 y $6. Mi teoría es que en mucha de la comida mexicana, los ingredientes son los mismos pero el formato cambia, y eso sí afecta el sabor, realmente no sé como pasa eso, pero soy fan. Lo que me encanta de México es que todo el tiempo están comiendo comida mexicana, ¡está en todas partes! También me gusta la idea que si fuiste a algún restaurante a comer y no te llenaste, puedes caminar una cuadra, comerte un taco y satisfacerte.

En un mundo lleno de noticias, ¿cómo te mantienes informado?

Las noticias no es algo que busque, a veces es demasiado ruido. Cuando lo hago, me gusta hacerlo en papel. El New York Times me encanta, también lo ocupo para buscar nuevos ilustradores. Creo que tampoco es necesario buscar tanto, me es suficiente con lo que comparten mi tía, mi tío y mis amigos en Facebook para mantenerme informado.

Creadores favoritos mexicanos:

Creo que una de las cosas que vine a aprender a México es sobre ilustradores, porque casi no conocía. Me gusta muchísimo Diego Rivera, ver sus murales en persona fue toda una inspiración. De la escena moderna apenas estoy descubriendo, así que no podría decir uno en específico todavía, pero lo que me encanta es el way of life del mexicano. Se me hace algo muy especial.

Musicalmente, confieso que me gusta mucho Chalino Sánchez. Un tiempo estuve trabajando en un restaurante donde todos éramos mexicanos. Ahí pude practicar mi español, porque yo soy de Guadalajara pero me mudé con mis padres a Estados Unidos cuando tenía 11, entonces no tengo muy pocos recuerdos de México y mi español se quedó como el de un niño. Estar trabajando ahí fue bien padre, casi diario ponían algún disco de Chalino Sánchez y le agarré el gusto muy rápido. Hasta la fecha lo escucho seguido.

¿Qué te llevas de Pictoline y qué les dejas?

Me llevo su inspiración para trabajar más duro cuando regrese a nueva York, ellos son muy diligentes en sus ideas y sus deadlines para sacar content de una calidad excelente. También conocerlos, me quedo con muy buenos amigos. Mayorquín visitará Nueva York pronto, entonces quedamos en vernos por allá, ya me tocará ahora a mi enseñarles mi ciudad.

De dejarles, pues no sé, deberías de preguntarles a ellos. Durante el Global Residency trabajas con ellos cinco días y haces un bacon diario. Estuvimos intercambiando trucos que espero a ellos les funcionen en un futuro y espero les hayan gustado mis cinco bacons.

Así se ve Tim Peacock disfrazado de cerdito y así se ve él mismo a una tinta:

Para conocer más de su trabajo pueden visitar su página y seguirla en Tumblr, Twitter e Instagram. También pueden leer las entrevistas que hicimos a los artistas del Global Residency 2016, dándole click aquí.