Política y Controversia en El Arte de Alfredo Jaar

alfredo-jaar-2

La política en el arte contemporáneo se vuelve una mezcla cada vez más relevante. Con la necesidad de presentarle al público, arte que invite a la reflexión sobre temas de actualidad en la política, la controversia es inevitable. Aún así, reconocemos la necesidad de ser expuestos a la realidad de temas en la sociedad de los que no se habla. Hoy, los artistas pasan también a ser activistas sociales, abriendo los ojos del público de maneras que no imaginamos.

Alfredo Jaar es un artista visual chileno nacido en 1956 cuyo arte es un conjunto de aspectos culturales, políticos y sociales que se han distinguido del resto. A través de instalaciones, fotografía, vídeo e inclusive proyectos comunitarios, Jaar ha tratado temas complejos como el genocidio, el SIDA, la inmigración y la hambruna, todo con la finalidad de analizar las limitaciones del arte, la manera en la que es percibido y también la manera en la que el público se ha desensibilizado a imágenes de violencia, corrupción y conflicto.

Uno de sus proyectos más controversiales es “A Logo for America” que tomó lugar en Times Square de Nueva York en el 2014. El proyecto consistió en una serie de pantallas en diferentes edificios, proyectando el mapa de los Estados Unidos y sobre él, la frase: “This is not America.” Después se presentó la bandera de los Estados Unidos y sobre ésta: This is not America’s Flag.” Al final aparece la palabra “América” y sobre ella, el dibujo del continente americano. Con este proyecto, Alfredo Jaar quería resaltar la importancia que tiene el lenguaje en la realidad geopolítica, pero la mayoría de las personas lo criticaron e inclusive lo declararon como un proyecto “anti – americano.”

alfredo-jaar-5

“One Million Finnish Passports” fue otra de sus obras que más ha llamado la atención por su enfoque en la política de inmigración. El artista consiguió un millón de pasaportes de residentes Finlandeses para representar el número de personas que debieron haberse podido nacionalizar pero no lo lograron, y es que este país tiene una política de inmigración extremadamente estricta, acepta notoriamente menos personas que sus países vecinos, lo que ha ido cambiando a lo largo de las años, Alfredo Jaar logró exponer esta problemática que muchos ignoraban hace 21 años.

passport010ba

“Infinite Cell” fue una instalación en 2004, que fue un homenaje para Antonio Gramsci y Pier Paolo Pasolini, teóricos italianos que se enfocaron en la manera en que la cultura afecta a la sociedad. La instalación consistía en un celda con un espejo dentro de ésta, creando la ilusión de una proyección infinita, haciendo que la audiencia se sintiera atrapada y parte de ella. El objetivo de la obra fue principalmente la de provocar a los artistas y hacerlos darse cuenta de su posición ante la sociedad actual, una sociedad narcisista que sólo piensa en sí misma, pero que al ponerlos en una proyección infinita, el objeto representativo del narcisismo se ve cuestionado.

El arte de Alfredo Jaar existe para hacernos pensar, busca diferentes maneras de comunicar sus mensajes para cada vez llegar a un número más grande de personas. En la esencia de sus creaciones existe un largo proceso de análisis y reflexión para poder llegar a concretar la idea que quiere. Más allá de la fotografía, el video o la escultura, está la idea que se sostiene por sí sola sin necesidad de ser presentada de una manera definida. Es por esto que ha sido una figura tan influyente en la comunidad artística y en las culturas que aborda en su arte, siendo una fuente de inspiración para una nueva generación de artistas que no tienen miedo de tratar temas políticos, y que esperan la controversia como reacción inevitable. Jaar le ha dado una voz más fuerte al arte para cambiar nuestra sociedad.

alfredo-jaar

Exhibition – deFINE Art 2014, Alfredo Jaar Exhibition, February 18-June 29 2014, SCAD Museum of Art, Gallery 110 – Photography by Marc Newton, courtesy of SCAD

alfredo-jaar-6

alfredo-jaar-7

alfredo-jaar-4

Puedes ver más del trabajo de Alfredoaquí.