¿Yay or Nay?: ‘More Life’ de Drake

No es el mejor letrista, posiblemente menos el mejor productor, pero tiene a una generación entera en sus manos. Indudablemente, Drake es uno de los nombres más grandes del hip hop actualmente. Después de Views y What a Time to be Alive, el canadiense presentó More Life, la cual es una playlist, no un álbum. Y con la gran cantidad de canciones en ésta, sería mejor mantener breve la introducción del artista que ya conocen.

Antes de pasar a tocar cada pieza de este conjunto; la playlist resulta una mezcla de ritmos caribeños, de hecho el título del álbum proviene de un slang jamaiquino, usado para desearle bien a alguien; dancehall, pero sobretodo, sonidos de la escena grime inglesa. Esto último destaca a manera de colaboradores (tanto MC’s como productores), liderados por Skepta y Sampha, seguidos de Giggs, Jorja Smith, Dave y Nana Rogues, y a su vez de forma lírica gracias al argot británico que tienen buena parte de los tracks.

La playlist da inicio estando a la altura del título con “Free Smoke”. Ésta básicamente es un recopilado de sus mejores últimos chismes: su pelea con Meek Mill, un sutil comentario a Jay Z, y su supuesta ex-novia(?), Jennifer Lopez. De igual forma, “Teenage Fever” también contiene un sample de la cantante; su hit del ’99, “If You Had My Love”.

Giggs, artista grime, aparece en dos temas: primero en “No Long Talk”, llena de referencias a la street culture inglesa, y después en “KMT”, pero de esa se habla después. Drake ya había expresado su agrado hacia el género en su programa de radio, y la colaboración con este artista combina las referencias inglesas con las jamaiquinas para darle una esencia única a esta canción.

“Passionfruit” es a “One Dance” como “Madiba Riddim” es a “Controlla”. Fácilmente, “Passionfruit” entra en mis favoritas de la playlist (porque… upbeat). Aunque tiende a alejarse del rap, tiene el ritmo más pegajoso acompañando una letra que habla de la lucha por mantener una relación de larga distancia y la confianza que se necesita para ello. “Madibba Riddim” recurre a una vibra similar, incluyendo una letra fácil de recordar, ambas definitivamente entrarán en los mixes spring/summer… y tal vez terminen siendo chart toppers.

“Blem” tampoco se queda atrás en cuanto a la reminiscencia al Caribe. En este track, Drake describe el sentirse ‘blem‘ (o sea pacheco) al confesar sus sentimientos. Gran detalle agregar al outro un fragmento de “All Night Long (All Night)” de Lionel Richie, seguido de una pequeña colaboración de Lil Wayne.

Si el tener 19 años y recién calificar como el sonido del 2017 por BBC es poco, Jorja Smith consiguió dos colaboraciones aquí. La artista aparece en “Jorja’s Interlude” y “Get It Together”. De esta última también destaca Black Coffee, el DJ sudafricano de house.

En términos de producción y composición, “4422” es una canción impecable gracias a Sampha. El título de este tema viene del conocido versículo bíblico, relacionándose a la letra: “Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí.” (Isaías 4:22)

“Gyalchester” demuestra la versatilidad del canadiense al poder cambiar de géneros en cada canción. Es agradable pero la verdad, suena un poco genérica; como si ya se hubiera escuchado antes. Pero volviendo a la influencia del grime, “Skepta Interlude” mantiene el género imperecedero. El rapero inglés se ganó el tema merecidamente; terminando con una melodía en flauta que curiosamente está teniendo un momento en el hip-hop, como en “Mask Off” de Future y “Tunnel Vision” de Kodak Black; el mismo riff perdura hasta la siguiente canción, “Portland”, con colaboración de Quavo de Migos y Travis Scott, la cual entra en mis favoritas. Una pieza sobre el éxito y la originalidad, y cómo no seguir a nadie, sino hacer que los demás te sigan. Producida por Murda, el estilo de cada artista se mantiene intacto, mezclándose a la perfección.

La imperdible esencia de Atlanta destaca en “Sacrifices” donde aparecen 2 Chainz y Young Thug, quienes relatan junto a Drake sus trayectos hasta la cima, rapeando sobre un beat pegajoso que se mezcla idealmente con un riff meloso de piano. El tema de esta pieza termina contrastando con “Lose You”, una canción que habla del distanciamiento en sus relaciones a consecuencia de la fama, preguntándoles si los ha perdido debido a su compromiso con su carrera. La grabación del inicio es John “tiny” Taylor, un motociclista de Toronto, dándole el toque emblemático del artista.

“Nothings Into Somethings” es, en lo personal, la canción más aburrida de la playlist. Rebasa la marca de los dos minutos, contiene el ritmo más lento, y canta sobre su cosa favorita: él, haciéndose la víctima de sus interminables relaciones fallidas, en este caso, Serena Williams.

“KMT” (“Kiss My Teeth”) mostró controversia desde el primer preview, pues posee un ritmo casi idéntico al de “Look At Me!” de XXXTENTACION; incluso tiene las distorsiones y el 808 bass. X ha mencionado que no le ha dado mucha importancia, pero honestamente, es un poco injusto al saber que el rapero emergente se encuentra en prisión y algo de crédito no le vendría mal.

A estas alturas de la playlist, las canciones tienen que seguir potentes para no llegar al desinterés. Lo primero que pega en “Can’t Have Everything” es el beat pesado que persiste durante toda la canción. Líricamente, no hay mucho que decir, pues va muy acorde al título. Lo que sí llamó mucho mi atención fue el outro: un mensaje de voz de Sandi Graham, su mamá. En este, Sandi le comenta sobre su preocupación ante su negatividad y le recuerda que siempre hay que mantenerse altos. Es la indirecta perfecta para el colaborador del siguiente tema. (ouch)

“Glow”, una de las piezas más esperadas y hypeadas, simplemente por el nombre de Kanye West. Sí, el mismo que criticó a Drake por sonar tanto en la radio hace menos de un año. Sinceramente, la canción no llegó a las expectativas porque termina siendo descaradamente un coro repetitivo. Ye sigue siendo magno en términos de producción, pero “Glow” es la excepción: ningún vox synth y un ritmo poco ad hoc. Sin embargo, se logra salvar al final por integrar la gran “Devotion” de Earth, Wind & Fire.

Para “Since Way Back”, participa PARTYNEXTDOOR de la misma disquera, OVO. Una balada que se inclina más al R&B, en la que canturrean sobre una amante promiscua… Y el amor en vano no es algo fuera de lo común para la estrella porque le sigue “Fake Love”. No hay mucho que decir de ésta, ya se conoce muy bien. El artista usa todos los tonos alcanzables para su voz con un ritmo de fondo demasiado familiar (1-800-HOTLINEBLING), obvio material de sencillo y hit en términos de Drake.

Para los que siguen leyendo, lo último sigue manteniéndose dinámico. “Ice Melts”, de nuevo con Young Thug, da un golpe de energía aunque ya nos hayamos alejado por completo del ambiente caribeño del que se empezó hablando. Y para finalizar, “Do Not Disturb” proyecta al auténtico Drake, un flow más neutral comparado a todo lo anterior, donde habla sobre… todo. Se visualiza otra perspectiva sobre su último par de años y concluye con la más sincera despedida: “Takin’ summer off, ’cause they tell me I need recovery. Maybe gettin’ back to my regular life will humble me. I’ll be back in 2018 to give you the summary. More Life.”


S bien, una vez más, escuchamos otra obra sobre la misma víctima desolada que logró salir adelante, el canadiense logró lucirse con el resultado, dándonos 22 canciones que combinan de manera interminable múltiples influencias, culturas y géneros. Manteniéndose en la cima incluyendo el material y las colaboraciones ideales para sobresalir por el resto del año (’cause he’ll be back in 2018).