¿Yay Or Nay?: ‘Amnesty (I)’ de Crystal Castles

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Madrugada del 8 de Octubre de 2014, Alice Glass lanzó la bomba:

El mundo de la música electrónica estaba consternado: Uno de los proyectos más innovadores del siglo había muerto. No más música con samples sacados de un Atari, no más presentaciones memorables llenas de Jack Daniel’s derramado en el escenario, no más portadas con referencias a la guerra de Siria: Crystal Castles había llegado oficialmente a su fin.

Después de tres maravillosos discos, Alice Glass decidió abandonar el proyecto que en 2003 inició con Ethan Kath. Si bien se habló mucho de la participación de Alice en la banda, es indiscutible que ella era el alma, la esencia que componía la forma en la que Crystal Castles se presentaba ante el mundo.

Después de mucho lamentar el suceso, Ethan dio luces de que el proyecto no se encontraba tan muerto como se pensaba lanzando “Frail.” El lanzamiento de la canción estuvo lleno de desconcierto puesto que sucedió al poco tiempo de la salida de Alice, inclusive, se especuló que era un corte que fue desechado de las sesiones de grabación del último disco de la banda, (III). Después de estar a la expectativa, se reveló información por parte de Ethan sobre la canción: La vocalista de la canción no era Alice Glass como se pensaba -a pesar de que la voz podía pasar perfectamente por suya sin problema- si no que se trataba del debut de su nueva colaboradora: Edith Frances.

No había lugar a dudas: A pesar de que la mitad de origen de Crystal Castles había abdicado ,el proyecto no se había derrumbado, Ethan estaba listo para lanzar su siguiente material y contaba con una nueva cómplice para hacerlo.

Poco se puede decir de Edith Frances como personaje, la única entrevista que ha concedido formalmente ha sido para la revista Rolling Stone, en la que habla de cómo conoció a Kath sin saber realmente sobre su música, su experiencia como cantante de la iglesia de su pueblo y otras nimiedades.

Pero la prueba de fuego llegó el pasado 19 de Agosto con el lanzamiento del muy esperado cuarto disco de la banda: Amnesty (I). Es evidente que desde el nombre nos encontramos ante un nuevo comienzo del conjunto, nos es casualidad que se haya roto el esquema para nombrar discos que se manejaba antes de la salida de Alice del grupo.

Amnesty (I) es un atropellado intento de renovar la identidad de la banda, musicalmente hablando. Nos encontramos con Crystal Castles queriendo sonar a Crystal Castles, pero en la búsqueda de una nueva cara femenina se tuvieron que agarrar de elementos anteriores y deformarlos un poco con las ideas nuevas.

En sus anteriores trabajos, el dúo se dio a notar por su marcada evolución entre cada disco, para Amnesty (I) nos encontramos con un molde similar en lo sonoro al de (III), los ritmos explotan en muy pocas canciones  y a veces de manera muy tibia. Tenemos canciones que sirven como una clase de interludios, cosa que antes la banda no manejaba, y parece que están de más en el disco, como lo es “Teach Her How To Hunt”, que al final es un intento por emular los años mozos de la agrupación y termina siendo atascada en un mal sentido.

Canciones como “Sadist” y “Chloroform” parecen hechas con los mimos beats, una podría ser el lado de B de la otra y viceversa. Probablemente la que más brilla es “Sadist”, no por el hecho de que “Chloroform” sea mala, sino porque hay un poco de avance en la creación de un nuevo sonido. “Chloroform” es buena, pero no es un aporte memorable como lo fueron en su momento “Not In Love” o “Crimewave.”

Los sencillos del disco tienen la característica de no ser completamente convincentes, podemos verlo en el poco desempeño que tuvo “Frail.” Si bien “Deicide” tenía mucho potencial, no logró formar parte del tracklist final del disco. Desde la primera vez que se escucha “Their Kindness Is Charade”, esta canción bella y lastimosa, tenemos que remitirnos a el esquema de (III) en el que Crystal Castles cierra con la balada oscura “Child I Will Hurt”, ¿Ethan se encuentra repitiendo patrones buscando repetir el éxito?

Probablemente las canciones más aclamadas del disco son “Char”, el acercamiento más pop hasta ahora del dúo, pienso que funciona de manera excelente y es el acercamiento más fuerte al nuevo sonido que busca el disco, “Fleece” y “Enth”, que igual coquetea con un sonido más accesible que el que presentaban antes, sin dejar de lado los gritos y las explosiones sonoras, y en primer lugar “Concrete”, el sonido clásico de la banda en su más pura expresión.

Crystal Castles está tratando de surcar el mar después de perder la mitad del bote. En primer momento tenemos que ver Amnesty (I) como un experimento después de la tempestad, que no funcionó excelentemente, que no sorprendió, aunque hay que reconocer que la agrupación sigue teniendo un sonido único, sonido que tal vez que no avanzó para este material pero que sí se mantiene. Por otro lado, Edith Frances tiene mucho que aprender de la fuerza vocal de su antecesora y del papel crucial que jugaba en este icónico proyecto.

Pienso que la nueva estructura que tienen todavía no ha terminado de concretarse, pero en el momento en el que lo haga va a sorprender a toda la escena electrónica, y es que este álbum nos deja un claro mensaje, una clara intención de experimentar dentro de su propio sonido y avanzar. Las presentaciones en vivo con la nueva alineación han sido muy aclamadas y se ve que hay química para trabajar entre Edith e Ethan, así que mantengámonos a la expectativa, sin dejar de reconocer que Amnesty (I) no dio el ancho para superar el nivel de los discos antecesores.

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